Golpe... de realidad
Nadie lo puede ver, muy pocos posiblemente lo pueden entender, solo se que esta ahí adentro, escarbando a un monstruo que vencí hace años.
No entendemos aveces cómo los simples cambios pueden tener efectos tan pesados en la vida.
Aveces estamos tan pasmados de la realidad que el exceso de esta te obliga a moverte, a removerte y ver con una claridad dolorosa lo que te pasa.
Tengo un diagnóstico médico, que me tiene al borde de una pancreatitis... ya pase por el preinfarto en el 2025 y fue el primer llamado duro que tuve, un riendazo de la vida que me sentó y me dejó 4 dias en un hospital.
Ahora tengo un cuerpo que batalla todos los días, un corazón que lo hace, un pancreas, un hígado.. unos riñones que son como soldados en un campo de batalla defendiendo un flanco, evitando que los niveles de riesgo que tengo estallen ese punto en el mapa y me manden a la lona.
Asi los veo, todos los días siento que pueden perder la batalla, todos los dias siento que el filo del mañana me respira en la nuca.
Para combatir tengo que hacer muchas cosas, entre esas mi dieta ya no debe ser la misma, ya no es la dieta de lo que me gusta comer... ahora es la dieta de lo que debes comer específicamente para evitar que esos niveles se suban mas de lo que deben.
Dije Ok, no debe ser tan complejo dejar tantas cosas que come la gente normal, en la normalidad de la vida. Pero aquí llegó ese Golpe de realidad.
No todo el mundo lo entiende, no todo el mundo lo logra comprender, cuando dices no puedo comer esto y esto y esto y esto también, no puedo tomar esto, aquello etc. Como es tan normal para todo el mundo te ven como un anormal.
He sentido las miradas que hablan mas que las palabras, sobre lo jarto que es servir a alguien y que este te diga no a todo. O cuando se está en el momento más ameno y bonito cuando todos beben una bebida alcoholica y lo normal es que todos compartan... menos el que no puede ni oler una gota de licor.
Pero más allá de eso, el golpe mas grande es cuando estas solo y nadie te ve, sabes que puedes pero no debes, y el instinto, síndrome de abstinencia, adicción etc a ciertos alimentos que comías antes de manera normal ahora te acechan como hienas y se burlan de tu dieta, te señalan y te dicen si nadie te ve es como si no pasara... pero del otro lado una voz te dice si te tragas eso te puedes morir pendejo. Y todo eso pasa en mi cabeza.
Más duro aún cuando antes apaciguabas la tristeza con un whisky doble... que te hacia sentir tranquilo, o que dejabas ir tu tristeza solo con ese trago, la sensación del alcohol curando tu tristeza y tu corazón y ahora no puedes hacerlo, por que sale la voz que te dice: si te bebes eso te puedes morir pendejo.
Y ese sentimiento y toda esa tristeza acumulada, sigue llenando el corazón y la cabeza y no tienes como desahogarla más que escribiendo unas palabras para tratar de drenar todo el sentimiento.
Estos son los golpes que nadie ve y tengo que tragar en mi soledad y tristeza, un cuerpo enfermo con una enfermedad de por vida, un golpe al ego que llega en forma de proyectiles con el signo pesos que no suma, más bien que resta y no se multiplica.. un golpe que llega en forma de indiferencia adornada de falta de afecto, un esfuerzo por mantener el equilibrio, por mantener la calma antes de rendirme definitivamente.
Nadie lo puede ver, muy pocos posiblemente lo pueden entender, solo se que esta ahí adentro, escarbando a un monstruo que vencí hace años.
Le pido a Dios todos los días, por mantenerme valiente, por mantenerme firme, pero hoy... siento que no lo estoy logrando, y que quizás no sé si lo logré al final del camino.
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